El esfuerzo presupuestario concedido es sustancial, aunque corre el riesgo de verse reducido por la inflación y la explosión de los costes energéticos. Emmanuel Macron dio a conocer, el viernes 20 de enero, las principales orientaciones de la futura ley de programación militar (LPM) 2024-2030, mientras que la guerra en Ucrania ha puesto de manifiesto las debilidades del sistema militar francés.
Desde la base aérea de Mont-de-Marsan (Landas), el Presidente de la República anunció en particular “un esfuerzo presupuestario de 400.000 millones de euros, que cubrirá un total de 413.000 millones de euros en necesidades militares” en los próximos siete años.
La próxima ley de programación militar, que se presentará al Parlamento en marzo, promete así continuar con el esfuerzo financiero en defensa tras una LPM 2019-2025 de 295.000 millones de euros, que había puesto fin a años de recortes presupuestarios en los ejércitos.
Aumento del presupuesto de inteligencia militar
Aquellos “Los esfuerzos serán proporcionales a los peligros, es decir considerables. […] Debemos tener una guerra por adelantado”afirmó Emmanuel Macron, registrando el final de la “dividendo de la paz” ante el surgimiento de “nuevos conflictos” que amenazan en todo el mundo.
El presupuesto autorizado para inteligencia militar aumentará así en casi un 60% durante el período 2024-2030, también anunció el Jefe de Estado, citando la duplicación del presupuesto de la Dirección de Inteligencia Militar (DRM) y la Inteligencia y seguridad de defensa (DRSD).
“Estamos pasando de una lógica de reparación a una lógica de transformación de ejércitos. Debemos ser capaces de ser más eficientes y eficaces”, subrayaba el Elíseo ante estos anuncios, mientras que la guerra de Ucrania empujaba a los europeos más reacios a gastar más dinero en su defensa. Alemania liberó 100.000 millones de euros el año pasado para modernizar sus ejércitos.


