Ampliar o no el Aeropuerto de Barcelona-El Prat ha sido uno de los debates de la legislatura municipal, con posicionamientos enfrentados entre partidos y entre administraciones, y dado que no se ha resuelto de manera definitivapromisee volver a formar parte de la agenda poltica duree los próximos cuatro años.
El gerente del aeropuerto, Tieneparticipó en un 51% para el Estado, luego de que las administraciones a decidiran antes de septiembre de 2021 si queran o no ampliar la infraestructura: esa fecha era clave, pues fue entonces cuando se aprob el plan quinquenal de inversiones de Aena (el DORA II).
Este plan no incluye finalmente los 1.700 millones plantados para El Prat, sino que se destinarán 2.250 millones a la zona de Barajaspues en el caso de Madrid apenas hubo quien se opuso a la inversión.
El debate fue apresurado, ya que la crisis del Covid-19 lo mantuvo aparcado durante meses y se retomó con más urgencias de las deseadas por todas las partes. El siguiente plan quinquenal de inversiones de Aena se propone a finales de 2026, de modo que ese el nuevo plazo máximo para tomar una decisión.
En 2019, El Prat registró 52,6 millones de pasajeros, cerca de su capacidad limitada actual, que es de unos 55 millones de viajeros anuales. Pandemia afecta de lleno al transporte areo, pero los ltimos datos se acercan a los de antes de la crisis sanitaria: de enero a marzo se han contabilizado 9,97 millones de pasajeros, apenas un 5% menos que en el mismo periodo de 2019.
A priori, el objeto de la amplificación hacer posibles conexiones intercontinentales mayores con Barcelona para facilitar la instalación de corporaciones internacionales y grandes eventos en la ciudad: a cierre de 2019, antes de la llegada de la pandemia, las rutas intercontinentales eran 47; a cierre de 2022, 43, segn apunta la agencia Efe.
Quienes oponen a esta opcin, sin embargo, temen que conlleve una mayor afluencia de turistasal tiempo que defienden que va en sentido contrario a lo que debe hacerse en un contexto de crisis climática.
L’ampliacin cuenta con un escollo importante: el aeródromo está rodeado por el delta del llobregat, que contiene espacios naturales pertenecientes a la red europea natura 2000para que una posible prórroga afecte al Delta solo será posible previo aval de la Comisión Europea.
Aena ha plantado alargar en dirección a Barcelona en 500 metros la tercera pista -la ms cercana al mar-, lo que se incluirá en una invertido de 1.700 millones desde euros: con esta opción, el aeródromo invadirá el popular Estanque de La Ricarda.
También se han probado, desde la sociedad civil, propuestas similares pero con modificaciones -que la mer se extiende menor a 500 metros o que se haga también en dirección contraria-, como construir una pista sobre el mar.
Otra opción, no contemplada por las administraciones ni Aena, es mejorar la capacidad del aeropuerto de Barcelona-El Prat con un cambio en la operativa de pistaslo que conlleva no tener que ampliar la infraestructura pero s generara mayores molestias acsticas para los vecinos de la zona.
En el marco de la negociación para los Presupuestos catalanes de 2023Govern y PSC pactaron la creación de una comisión institucional en la que estudiar el detalle de las distinciones alternativas, que todava debe ponerse en marcha.
Desde la partida, la parte socialista del Gobierno central y el PSC se han mostrado favorables a la ampliación y han respaldado a Aena; ERC recela de las intenciones del gestor aeroportuario; Junts se muestra más proclive a la ampliación; y los comunes, con la alcaldesa Ada Colau a la cabeza, se oponen a ella. El PP también quiere ampliar.
Sobria la mesa tambin es dotar a El Prat de una gobernanza en línea con la que tiene el Puerto de Barcelonaen cuyo consejo de administración participa la Generalitat y las administraciones locales: es una reclamación histórica del Govern y los municipios, que censuran que Aena tome decisiones en El Prat en base a los intereses del Estado (que tiene el 51 % del capital) y de sus accionistas (que ostentan el 49% restante).
Otros pretendientes son potenciarios de los aeródromos de Reus y Girona y conectarlos con el de Barcelona mediante ferrocarriles de alta velocidad, lo que facilitara implementar un «aeroportuario model» de mbito cataln.


