El acelerón de las startups aún no encuentra la gasolina financiera del capital riesgo

El acelerón de las startups aún no encuentra la gasolina financiera del capital riesgo

España se encuentra en un momento decisivo para la consolidación del sector del capital riesgo, la actividad inversora que financia empresas en crecimiento y con elevado potencial pero imprevisible desarrollo. El nuevo informe elaborado por Endeavor Insight y Endeavor España, ‘El Sector del Capital Riesgo en España: Alcanzando el siguiente nivel’, muestra que esta actividad no está creciendo lo suficiente para satisfacer las necesidades de los fundadores de startups españolas en las fases avanzadas de sus proyectos. Como resultado, estos emprendedores acaban dependiendo de inversores extranjeros, por lo que los beneficios de sus salidas no revierten en el ecosistema local.

«El ecosistema emprendedor español sigue creciendo y también lo ha hecho el capital de riesgo en la última década», explica Paloma Vila, directora de Insights de Endeavor España. Pero a pesar de este aumento, «necesitamos que se retenga más capital de nuestros países y que exista más ambición por parte de los fundadores». Si la tendencia de una mayor presencia de capital de riesgo en manos de extranjeros persiste, «frenará el crecimiento del ecosistema emprendedor español», según el citado informe. Desde Endeavor señalan que los ‘exits’ de las empresas españolas deberían beneficiar a los emprendedores, empleados e inversores locales, que probablemente reinvertirán en el ecosistema local fundando y financiando la próxima generación de emprendedores en España. Creen que ha llegado el momento de actuar y de apoyar a las ‘scaleups’ para que el ecosistema español experimente plenamente el círculo virtuoso que surge de la reinversión de capital y talento.

En 2022, en España, sólo el 9% de las operaciones de capital fueron de Growth/Later Stage (fases de desarrollo más avanzadas), frente al 16% en Francia, 21% en Alemania y 11% en Reino Unido. El número de compañías que captaron rondas superiores a los 10 millones de dólares (230) fue sensiblemente inferior al de Francia (981), Alemania (872) o Reino Unido (2.115), como también lo es el número de compañías cuya valoración haya alcanzado 1.000 millones de dólares o de inversores de capital riesgo con más 100 millones de dólares de activos bajo gestión. En la fase inicial del desarrollo del ecosistema emprendedor español, el país ha dependido de inversores extranjeros para atender a la demanda de rondas más grandes. De los 10 principales ‘exits’ desde 2018, casi cuatro de cada cinco inversores en esas empresas no tenían su sede en España.

Al hablar de los obstáculos a los que se enfrenta España para aumentar el capital en fase de crecimiento, el informe hace referencia a la regulación. «Se necesitan reformas para facilitar que los fondos de pensiones y seguros locales inviertan en capital riesgo», resalta. Los fondos locales necesitan llegar a las grandes empresas, incluidos inversores institucionales como los fondos de pensiones y las compañías de seguros, quienes aún no participan plenamente en el capital riesgo local, debido principalmente, según los entrevistados, a sus restrictivos requisitos de capital.

Además, «España necesita que los inversores locales puedan acompañar a los emprendedores en fases posteriores. El ecosistema español necesita prepararse ahora para retener más valor de sus éxitos locales», se puede leer en el documento. Si España produce más ‘scaleups’ y sus propios fondos de ‘growth’, «su economía nacional conservará mayor riqueza y valor, tendrá más capital disponible para futuras scaleups españolas y continuará el ciclo de autopropulsión del desarrollo del ecosistema».

José del Barrio, fundador de Samaipata e Iñaki Arrola, de Kfund, son ejemplos de emprendedores convertidos en algunos de los principales inversores de España. Creada en 2016, Samaipata está especializada en plataformas y marketplaces en fase pre-semilla y semilla. Del Barrio es bastante optimista del momento que atraviesa el universo emprendedor. «Hace diez años se visitaban a los inversores institucionales en una mañana, y ahora esto ya no es así. Los inversores están buscando oportunidades». Con su firma, busca invertir en emprendedores que han experimentado previamente lo que significa emprender. Del Barrio aconseja aprender de los ejemplos de otros países que como Francia ofrecen unas mejores condiciones estructurales.

Iñaki Arrola, por su parte, define como «maravilloso» el momento actual que atraviesa el mundo emprendedor. No obstante, «hay dificultad en valorar los ecosistemas, hay que pensar en la rentabilidad. Las corporaciones están metiendo mucho dinero y es difícil saber cuál va a ser el retorno». Cree que se está haciendo un buen trabajo en España para hacer crecer el número de inversores «y ya están apareciendo algunos nuevos», indica Arrola.

Mercado institucional

José Luis Rio, vicepresidente de SpainCap y CEO de Arcano Capital, habla de la necesidad de que el dinero público siga fluyendo hacia el ecosistema de capital riesgo para que el privado también lo haga. «Es muy importante que el Estado ayude a que estos fondos cojan un determinado tamaño y de esta forma es más fácil atraer a los fondos institucionales», destaca. Hay instituciones que pueden invertir pensando en cientos de años porque no van a usar ese dinero, «como es el caso del fondo endowment de la Universidad de Yale que invierte hasta un 60% en mercados privados» mientras que en Europa «los inversores son, por ejemplo, fondos de pensiones donde el presupuesto de liquidez es menor», puntualiza Rio. En España está poco desarrollado el mercado institucional y por ello «el porcentaje que se destina al capital riesgo y al capital privado es pequeño», añade. En función del riesgo que se asuma se logra una rentabilidad u otra y «el inversor es más adverso al riesgo y le cuesta más invertir en el venture capital», resalta.

Una situación muy diferente es la que se produce en las fases iniciales de las startups donde «en España hay bastante dinero para financiar a muchas de ellas en sus principios», resalta el vicepresidente de SpainCap. Los ‘business angels’, que apuestan en etapas muy iniciales y luego «ya entran los fondos de venture capital para invierten en rondas», añade. En Estados Unidos «los venture capital se van especializando en algunas etapas pero cada vez más hay firmas que invierten en todas ellas, se cubre todo el espectro y eso en España eso no pasa, hay pocos que pueden invertir en rondas B», afirma José Luis Rio.